Lingote de fresas con nata y jugo de menta agridulce

Lingote de fresas con nata y jugo de menta agridulce

Este lingote de fresas con nata y jugo de menta agridulce es uno de los postres más tradicionales de nuestra cocina. Algo que finaliza un menú con una experiencia muy divertida. El ingrediente principal o el que más peso puede tener en este postre es la nata Ken y nos ayuda a conformar un plato delicado y con sabores fuera de lo normal como ese jugo reducido con toque agridulce que le añadimos.

INGREDIENTES
Para las fresas maceradas: 240 gr de fresas, zumo de 1 naranja y de 1 limón, 15 hojas de menta y 3 cucharadas de azúcar.
Para la nata: 200 ml de nata para montar Ken y 50 gr de azúcar.
Para el jugo de menta: 150 ml de agua, 150 gr de azúcar verde, 20 hojas de menta con el tronco y todo.
Cobertura de chocolate picada para decorar.

ELABORACIÓN
Para macerar las fresas las cortamos en cuadraditos, mezclándolas en un bol con el zumo de naranja, el zumo de limón, las 15 hojas de menta picadas en brunoise y las 3 cucharadas de azúcar. Mantenemos la mezcla durante 2 horas aproximadamente para que coja todos los sabores del marinado. Escurrimos y reservamos.
Reservamos el caldo que nos sale de las fresas para salsear el postre al final.
Montamos del todo la nata reservando en una manga pastelera con boquilla rizada.
Elaboramos un almíbar con el azúcar y el agua. Cuando empieza a hervir metemos la menta y reposamos con papel film para que coja todos los aromas. Trituramos, colamos y reservamos.

PRESENTACIÓN
En un molde rectangular con forma de lingote ponemos un poco de crumble en la base, las fresas escurridas encima de éste y la nata montada dándole forma de puntos rizados encima. Terminamos espolvoreando el chocolate picado finamente por encima.
Colocamos una quenelle de helado de fresas con el jugo sobrante del marinado de las fresas y, en una jarrita, servimos el jugo frío de menta.

TRUCOS, TÉCNICAS, CONSEJOS…
Para elaborar el azúcar de menta utilizamos el azúcar normal con muchas hojas de menta hasta que quede de color verde.
Para que la nata nos quede en una textura que no se nos derrita, solemos añadirle un poco de Yopol que es un polvo de yogur, que para este postre le ira muy bien de sabor.